Me he aficionado mucho al mundo de las magdalenas, una vez que le encuentras el punto ya no paras. Son bonitas, tienen una presentación individual muy práctica que te permite trasportarlas sin complicaciones y encima puedes hacerlas de infinidad de sabores.
Estas delicias están hechas con semillas de chía y azafrán. El azafrán les otorga un toque de color y aroma delicioso y las semillas de chía una textura crujiente y distinguida.
Para quienes no lo sepan les cuento que la chía, (Salvia hispánica) es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; junto con el lino (Linum usitatissimum), es una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico omega 3 conocidas hasta 2006. Se cultiva por ello para aprovechar sus semillas, que se utilizan molidas como alimento.
El azafrán que he utilizado en esta ocasión ha sido el distinguido azafrán de The Saffron Company, una empresa alicantina fundada en el 1874.
Para quienes no lo sepan lo que consumimos de la flor del azafrán son los estigmas, esos pistilos rojos que se aprecian en la fotografía, su recolección y posterior separación es una labor muy compleja que se realiza integramente a mano.
Ingredientes:
(para 24 magdalenas)
3 huevos
1 taza de azúcar
3/4 taza de aceite
1 yogur natural Delicatessen la Ermita
2 tazas de harina Félix Saiz
1/2 sobre de polvo leudante
Zumo y rayadura de 1/2 limón
3 cucharadas de semillas de chía Int-Salim
1 pizca de hebras de azafrán The Saffron Company
Cápsulas de papel para magdalenas
Preparación:
Colocar en un recipiente las hebras de azafrán y una cucharada de azúcar, con la misma cuchara y valiéndonos de la textura arenosa de el azúcar aplastamos bien las hebras para triturarlas lo máximo que podamos.
Luego agregamos los huevos y el resto del azúcar, con un batidor de varillas eléctrico batimos bien todo durante unos minutos. Luego incorporamos el aceite y continuamos batiendo unos minutos más. Añadimos el zumo, la rayadura de medio limón y mezclamos todo muy bien.
Una vez que obtenemos una mezcla homogénea y cremosa la metemos en una manga pastelera y procedemos a rellenar las cápsulas de papel un poco más de la mitad. Éstas las tendremos que meter luego dentro de los moldes de acero o silicóna que llevaremos a horno precalentado a 180 grados durante unos 20/30 minutos.
Si lo desean pueden poner algunas hebras de azafrán por encima de las magdalenas para decorar y aromatizar aún más las mismas.
Espero que les gusten y se animen a prepararlas porque aunque resulten muy diferentes el aroma es suave y la textura es deliciosa.
