Esta receta es de esas que surgen como por arte de magia, te metes en la cocina, miras lo que hay en la nevera y como no tienes ganas de ir al mercado te las apañas para inventar algo rico y divertido con lo que hay.
Una vez que la tenía lista he dicho wow que bueno! que creación! pensé que había sido un gran invento mio pero resultó que no, ya está todo inventado!!! y ya muchos otros amantes de la cocina la han hecho y mucho mejor que yo obviamente.
Pero como salió tan rica y me siento tan orgullosa de ella comparto con ustedes esta receta. Yo las patatas las he cocinado en agua con la cáscara, luego las he pelado y las he cortado en láminas no muy finas.
He visto en Internet que pueden cotarla con una mandolina en láminas bien finas y cocinarlas directamente en el horno sin previo hervor y quedan fenomenal. La próxima la haré de esa manera. Espero les guste.
Ingredientes:
4 patatas
9 lonchas de jamón york
1 cebolleta
3 cucharadas de harina
300 ml de leche
200 gramos de champiñones en lata
Aceite
Sal y pimienta
Nuez moscada a gusto
100 gramos de queso rayado
Preparación:
Preparamos una bechamel con una base de cebolleta, para eso necesitamos colocar un poco de aceite en una ollita pequeña, sofreír la cebolleta bien picada. Cuando comienza a cocinarse la cebolla agregamos 3 cucharadas de harina e inmeditamente y revolviendo constantemente vamos incorporando la leche que es mejor que esté caliente.
Agregamos la lata de champiñones y mezclamos para integrar bien todos los ingredientes. Dejamos que se cocine por unos minutos y cuando está hecha retiramos del fuego y condimentamos, en este caso con sal, pimienta y nuez moscada.
Mientas hacemos la bechamel podemos poner a hervir las patatas en agua, previamente bien lavadas y dejar que se cocinen sin que se ablanden demasiado, es decir tenemos que quitarlas del fuego y poder pelarlas y cortarlas sin que se rompan, el tiempo de cocción dependerá del tamaño de las patatas.
Una vez que pelamos y cortamos en rodajas las patatas las vamos colocando en una fuente para horno en capas, por encima pondremos las lonchas de queso y jamón y un poco de salsa bechamel, luego otra capa de patatas y así sucesivamente hasta acabar con todos los ingredientes. En este caso me quedaron unas 3 capas de patatas.
Dejamos un poco de bechamel para poner por encima y colocamos un poco de queso, luego metemos en el horno a fuego fuerte para que se gratine y terminen de cocinarse las patatas.
Espero que les guste este plato tan sencillo pero super rico. Les recuerdo que quienes quieran seguirme en Facebook están invitados! Pueden hacerlo haciendo click en la siguiente imagen y poniendo me gusta. Muchas gracias!



